No es por casualidad que a esta casa se la conoce como finca-museo. Durante años, sus propietarios han ido reuniendo una de las más completas colecciones de aquellos objetos que constituyeron la historia y la vida de la zona cafetera y de la arquitectura de la colonización antioqueña. Destaca, por su volumen, la magnifica colección de elementos arquitectónicos en madera.
Acorde con este carácter, la Finca La Cabaña ofrece un servicio tradicional amante de lo que fue la vida en estas fincas. De su cocina de fogón de leña, perfectamente reconstruida, salen los desayunos y las comidas con el auténtico aroma que degustaron hace años los abuelos.
Siete habitaciones que constituyen un ejemplo de muebles y decoración tradicional, pero remodeladas para la comodidad y disfrute del cliente y dotadas de cuartos de baños individuales.
El comedor, que ocasionalmente se viste de gala para las comidas, se ubica en un amplio corredor situado en la fachada principal de la casa. Junto a éste, también en la primera planta, encontramos una de las fondas más complejas y mejor decoradas. Sobre los soportales se pueden observar las vidrieras tradicionales de vivos colores de la primera planta que son distintivo de la casa. En los jardines, dotados con piscina y zonas deportivas, podemos encontrar una de las más bellas y amplias colecciones de heliconias de toda Colombia.