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Providencia, Archipielago de San Andrés y Providencia

Providencia es uno de los destinos más  fabulosos del Caribe, destaca no solo por la belleza de sus playas y por el mar que las baña, sino también por ser uno de los últimos destinos turísticos caribeños que aún se precia de ser tranquilo y poco habitado.

 


A 72 kilómetros de San Andrés encontramos esta pequeña pero maravillosa isla que ha logrado contra todo pronóstico, mantenerse al margen del bullicio y del febril comercio de otros centros vacacionales.
El silencio, la tranquilidad y la conservación de las tradiciones en un marco que invita  a la contemplación natural, son rasgos característicos de este ineludible destino para quienes gustan del sol caribeño y de sus imponentes playas de suaves arenas blancas.

 


La isla es el lugar perfecto para descargar la rutina y el estrés de quienes en tierras continentales deben enfrentarse a las grandes urbes y a la agitada vida que les caracteriza. Un paradisiaco escenario para el descanso lo aguarda, una oportunidad que no puede dejar de lado.

El Mar de los Siete Colores te espera para reconfortarte con la tranquilidad de sus playas y la amabilidad de sus gentes

Planes a este Destino :

Providencia, encanto natural

Desde

COP $ 1.588.000

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A Providencia se puede llegar de dos formas, considerando que es ineludible una escala en San Andrés.

Por vía aérea

Desde Bogotá, en el Aeropuerto Internacional El Dorado puedes tomar un vuelo que te llevará al Aeropuerto Internacional Gustavo Rojas Pinilla en la isla de San Andrés.


Distancia aproximada:
1218 km.

Tiempo  aproximado del vuelo: 2 horas.

Desde San Andrés, deberás abordar una avioneta que te llevará en un corto espacio de tiempo al Aeropuerto El embrujo en la  isla de Providencia.

Distancia aproximada: 72 km.

Tiempo aproximado: 25 minutos.

Por vía marítima

Desde los muelles de San Andrés puedes abordar una lancha o catamarán que te llevará hasta la isla  de Providencia; aunque económico y sirve como abrebocas para disfrutar de la belleza del mar caribe y sus amplios cielos azulados, el viaje tarda mucho más que si lo haces por vía aérea (2 horas aprox.)

Recuerda que debes pagar un impuesto de visita a Providencia.

Sólo los raizales  y algunos  isleños   tienen derecho a la permanencia indefinida en la isla. Turistas extranjeros como compatriotas continentales tienen un permiso  vacacional de tres a seis meses. Una vez su periodo de estadía ha concluido deben regresar a su lugar de origen, todo ello en aras de la protección de la identidad del Archipiélago y de sus recursos.

No olvides en tu equipaje un buen repelente para insectos.

Recuerda el uso constante de bloqueador solar.

Mantente hidratado: si decides salir de caminata recuerda aprovisionarte de agua mineral y de alimentos.

Respeta la visión de mundo de sus habitantes: los isleños priman el respeto por la naturaleza y la tranquilidad de sus tierras por encima de cualquier otra cosa.

 

Vestuario recomendado

Las prendas frescas y de algodón son las más aptas para tu permanencia en la isla.

Entre los zapatos, indiscutiblemente es preferible que lleves un calzado deportivo y sandalias especialmente diseñadas para caminar sobre superficies coralinas.

No te olvides de unos lentes de sol y de adquirir un buen sombrero para paliar las altas temperaturas en algunos momentos del día; cuida especialmente que te den buena sombra en áreas sensibles como el rostro, cuello y hombros.

 

Con la naturaleza

La isla conserva ese maravilloso encanto que dan sus escenarios naturales sin que el hombre les haya alcanzado aún con su afán y ambición. Es un paraíso caribeño detenido en el tiempo, custodiado celosamente por sus habitantes que administran sabiamente los recursos y el incipiente, y así mismo, idílico rubro del turismo en la zona. En esa medida, recuerda muy bien estas recomendaciones:

Respeta toda forma de vida isleña; el equilibrio natural puede llegar a ser muy delicado, contágiate del amor que sus residentes observan por estas tierras paradisiacas.

A pesar de que en Providencia, a diferencia de San Andrés, hay fuentes de aguas permanentes e intermitentes, recuerda que no son tan profusas como las que debes de estar acostumbrado en zonas continentales. Conserva el agua del lugar, usa sólo la requerida, procura no contaminar los depósitos naturales del preciado líquido.

Deja las conchas marinas en su lugar; no compres artículos que sospeches estén fabricados con estas conchas o formaciones coralinas.

Abstente de pescar en los manglares o en el parque Macbean Lagoon, las autoridades de Parques Naturales protegen estas zonas.

Protege las especies animales endémicas y migratorias, no intentes sacarlas fuera de la isla.

Se muy meticuloso con la disposición  de los desechos orgánicos e inorgánicos, llévalos siempre a los lugares de almacenamiento correspondientes.

 

La riqueza del mar Caribe que baña estas bellas costas, se puede apreciar en todo su esplendor en las deliciosas preparaciones isleñas. Pescados, frutos de mar, coco y frutas tropicales son por regla general los ingredientes más destacables de la cocina providenciana, enriquecida por supuesto, con la mixtura  y legado gastronómico de las distintas culturas europeas y afro caribeñas  que se han dado cita en la isla a lo largo de su historia.

Rondón (run down): al igual que en San Andrés el rondón es el plato más apetecido por los providencianos. Una ingeniosa mezcla y cocimiento de los ingredientes más característicos de la zona: leche de coco, pan de fruta, tubérculos (plátano, yuca y ñame), filete de pescado, caracol, tortillas de maíz (dumplings), albahaca, carne de cerdo y especias.

Pescado frito con patacón: el mar Caribe es pródigo para ofrecer exquisitos peces como el pargo, que sofreído, acompañado de limón y de patacón (plátano verde hecho tortilla) convierte a este sencillo y suculento plato en un imperdible para el paladar.

Picada de frutos de mar: en los puntos de venta de comida en Playa Manzanillo puedes encontrar esta delicia culinaria. Una exquisita picada de diversas especies del mar.

Fishball: una pequeña maravilla gastronómica  para todos los gustos. El fishball consiste en albóndigas  de carne de pescado sin espinas,  sazonada con tomate, cebolla y luego sofreídas.

Cangrejo negro: el cangrejo negro es un crustáceo emblemático en la vida del archipiélago; durante décadas ha acompañado la manutención de los isleños, y es una delicia culinaria tan versátil que la podrás disfrutar de diferentes formas: en sopas, guisados, asados, empanadas, ensaladas, arroces, bolas de cangrejo, etc.

Sopa de cangrejo: el cangrejo es un pilar en la alimentación de los isleños, de tal suerte que es  este  el principal ingrediente de esta sabrosa sopa que incluye componentes que por regla se han constituido en los favoritos de la mesa isleña: leche de coco, albahaca y los tubérculos típicos de la zona (batata, ñame, yuca).

Crabs back: Un exquisito aperitivo que consiste en carne de cangrejo relleno de otros ingredientes dentro de su caparazón: ají, fruto pan, coco, aceite de coco, cebolla blanca, tomate y   pimentón. Sin lugar a dudas una pequeña delicia de sabor explosivo que te dejará con ganas de probar más.

Arroz con coco: dos ingredientes célebres se dan cita en este delicioso plato: el uno continental y el otro isleño. El arroz con coco obtiene su exquisito sabor del coco rallado y de su agua y leche de coco que reemplaza el cocimiento clásico en agua. Un plato que servido solo o acompañado querrás, sin lugar a dudas, probar incontables veces.

Pan de fruta: esta fruta que crece en abundancia en el archipiélago,  es una fruta que se consume usualmente sin dejarse madurar y que se emplea, gracias a su versatilidad, de diversas maneras: se sirve cocida o frita, se usa para producir harina  para panes y sopas o  como acompañante de otros platillos.

Bebidas: Providencia cuenta en su acervo con deliciosas bebidas, tanto para acompañar los platos típicos, como para refrescarse frente a la línea larga del horizonte. Vale la pena mencionar al bush rum, syrup wáter, zumos tropicales y cocteles tan populares como  el coco loco.

 

La isla de Providencia se erige como una oportunidad inestimable para disfrutar del Caribe en toda su majestad, sin dejar de lado la tranquilidad y serenidad que podrá encontrar en sus solitarias playas y la belleza monumental de sus variados ecosistemas que la perfilan como un notable destino eco turístico.

Playa Suroeste: en esta bahía se encuentra la playa más larga de la isla. Es un excelente lugar para degustar de la comida local y darse un buen baño en las aguas tranquilas y matizadas con sus característicos colores indeterminados. Una larga caminata a orillas de sus aguas y de la blanca arena, se ve engalanada por los murmullos de los altos cocoteros que en larga y estrecha línea se aglomeran para luego convertirse en vastas sombras verdes. En este escenario tienen lugar las tradicionales carreras de caballos: dos jinetes se enfrentan espoleando sus veloces corceles que cruzan sobre los límites del mar y la costa ante los ojos de un alborozado público; todo un espectáculo digno de no perderse.

Playa de Manzanillo: una de las playas más hermosas del Caribe colombiano. Playa de  Manzanillo destaca por sus coloridas y cálidas aguas que en suaves oscilaciones  acarician la tersa y blanca arena de su costa. Descubrirás en esta playa, a la sombra de sus altos cocoteros, que te puedes llevar  muy bien con la tranquila musicalidad de la naturaleza. Y en las noches, al amor de una hoguera, tendrás un momento de ensueño al disfrutar de la bóveda  constelada que brilla por encima de los rumores del mar y la música isleña que completa esta maravillosa escena de fantasía.

Cayo Cangrejo: el cayo refleja con absoluta elocuencia la impresionante belleza de la isla. Su redondo y frondoso territorio se encuentra sobre unas aguas que van del verde esmeralda hasta el azul turquesa. Desde Providencia, rápidamente  puedes llegar a este pedacito del paraíso en bote o en kayak. Las formaciones coralinas que lo rodean, son la excusa perfecta para la inmersión y la práctica del snorkel en estas cálidas y coloridas aguas, de seguro no querrás perderte de esta magnífica oportunidad.

El Pico: el punto más alto de la isla (360 msnm). Un lugar imprescindible para visitar, lleno de matices verdes que sustentan su vida en las pequeñas y deliciosas corrientes de agua que lo surcan. No te pierdas de la oportunidad de ascender su breve cima y relajarte con la privilegiada panorámica de Providencia y Santa Catalina.

Barrera de coral: los veinte kilómetros de barrera de coral que  rodean a la isla son ya de por sí, suficiente acicate para visitarla. Es una de las barreras de coral más extensas del mundo y que constituye uno de los motivos preponderantes que han erigido al archipiélago como Reserva de Biosfera Seaflower. La barrera es hogar de multitud de especies marinas y su belleza es incomparable, ¡vivirás una experiencia inolvidable una vez tengas la oportunidad de conocerla!

Puente de los Enamorados: un largo, colorido y hermoso puente que une a Providencia con la también bella isla de Santa Catalina. El puente es el lugar ideal para observar uno de esos hermosos atardeceres caribeños que tiñe con sus colores todos los ámbitos. Pero no solo es lugar de tránsito para los románticos, es la ruta predilecta para que los habitantes de la pequeña Santa Catalina, contados en unos pocos cientos, puedan tener contacto comercial y cultural con Providencia. No olvides darte una vuelta por el puente y disfrutar de los bellos paisajes que se observan desde su larga pasarela.

Parque  Old Providence McBean Lagoon: es el único parque del Caribe insular oceánico  protegido por el estado colombiano; su extensión de 995 hectáreas alberga una extraordinaria belleza y singular biodiversidad. Los mangles, el arrecife de coral y los tintes del mar pintan un escenario de cualidades inéditas en otros lugares del Caribe. Extasíate con la belleza del parque y disfruta a tus anchas de las múltiples actividades que puedes realizar en este paraíso. Bucea cerca de los arrecifes, realiza saludables caminatas por los senderos, remonta las aguas de los mangles a bordo de un kayak y acciona tu cámara para obtener instantáneas irrepetibles de fragatas al vuelo y de los impresionantes juegos de luces y colores en los atardeceres del parque.

Santa Catalina:  la pequeña pero hermosa isla de Santa Catalina se encuentra separada por el canal Aury, pero sobre estas aguas se extiende el Puente de los Enamorados, que permite el paso de habitantes de Santa Catalina a Providencia, y viceversa. Las elevaciones de Santa Catalina solo alcanzan los 133 msnm, pero su belleza supera en creces sus pequeñas dimensiones: se puede observar en sus contornos  parcelas de bosque seco tropical, palmas y árboles frutales que  son toda una delicia a la vista. Un sendero se abre paso entre estas fragantes frondas para llegar a la parte más elevada, donde se observan viejos cañones emplazados, que el capitán Morgan tenía allí para hacer uso de ellos  siempre que fuera necesario. Y como para mayor connotación de su participación en la historia bucanera de hace siglos, la isla cuenta con un accidente geográfico muy particular en sus litorales rocosos: una roca enorme que guarda una semejanza inevitable con la cabeza de un hombre y que según la larga tradición, ha sido denominada como la Cabeza de Morgan.

Si bien es cierto que algunas festividades providencianas corresponden en buena medida a las tradiciones más comunes, también lo es  Las fiestas de Providencia buscan homenajear y  realzar el folclor de su tierra, afianzar las costumbres y los lazos étnicos que aún perviven contra todo intento de modernización y explotación.

Semana del Mar: una popular festividad que involucra a todo el archipiélago y que es simultánea con las festividades patrias del  20 de Julio. En estrecha colaboración con la Armada Nacional, las islas se visten de gala para celebrar por todo lo alto con diferentes muestras náuticas y culturales que aluden al mar y el ámbito caribeño.

Festival Folclórico, Cultural y Deportivo: este festival que se realiza cada año por el mes de junio, es un notable contraste con la particular tranquilidad que se percibe el resto del año en Providencia: los lugareños dan rienda suelta a su alegría, a ritmo de su diversa y alegre música, celebran danzas folclóricas que recuerdan la mezcla de los solemnes bailes ingleses y los alegres ritmos de Las Antillas. No te puedes perder las vertiginosas que toman lugar en estas fiestas: la  competencia de cat-boats es  un certamen que elige al piloto y bote artesanal más rápido de la isla, en tanto las carreras de caballos toman forma en la playa de South West.

Si te gustan los hoteles de lujo y las comodidades, ¿por qué no probar algo diferente? Nada mejor que sentirse como en casa; las posadas nativas son una excelente alternativa de hospedaje, priman en ellas la calidez y amabilidad.

Motívate a conocer la cultura providenciana; no te decepcionarás al encontrar cientos de sonrisas dibujadas en los rostros de los isleños, todos ellos dispuestos a compartir con entera amabilidad sus experiencias de vida.

Revive la historia. Encuentra tu contacto personal e íntimo con la historia caribeña, escucha lo que tienen que decir los lugareños de la historia de corsarios y tesoros que se cernieron durante muchos años en el archipiélago, visita la Cabeza de Morgan, conoce su emplazamiento defensivo con los cañones dispuestos contra el horizonte, ¡deja volar tu imaginación!

Disfruta de la lengua nativa: el creole, una lengua criolla que mezcla el inglés con elementos del habla afro caribeña. Conoce la musicalidad de sus notas, inquiétate por conocer el origen de esta particular lengua.

Date una vuelta por el pequeño centro de Santa Isabel, foco urbano de la isla, donde observarás en detalle la particularidad y belleza de la arquitectura caribeña.

 

Glosario de viajero

 

Raizal: denominación que reciben los nativos descendientes directos de los esclavos africanos y jamaiquinos del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, y que a lo largo de los años han conservado fuertemente sus principales tradiciones de evidente raigambre antillana: lengua, música, creencias, gastronomía, etc.

Creole: una lengua que nace en el seno de una comunidad que no tiene una lengua propia para comunicarse y, que por obvias razones, deciden tomar elementos de varias lenguas para construir una identidad idiomática. En el archipiélago el creole es una mezcla de anglicismos y vocablos afro caribes que no obedecen a un rigor gramático sino que juegan con la sonoridad de las expresiones.

Rondón: apropiación creole de la expresión inglesa run down y nombre que recibe uno de los platos típicos más queridos del archipiélago. Una cacerola que mezcla carne de cerdo, caracol y pescado, y algunos tubérculos de la zona, todos ellos cocidos a fuego lento en leche de coco.

Patacón: plátano verde machacado y convertido en una tortilla alargada que es sofreído y que generalmente es utilizado para acompañar diversas platos del Caribe e interior colombiano.

Ñame: tubérculo caribeño muy apreciado en distintas partes del mundo, y que puede ser preparado de diferentes formas brindando un excelente aporte nutricional.

Dumplings: son rellenos de masa de harina, mundialmente reconocidos y que sirven para realizar todo tipo de aperitivos. En el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, son de inestimable valor para su gastronomía.

Batata: conocida también como papa dulce, la batata es un tubérculo de alto valor energético que tiene propiedades para combatir diversas enfermedades y retardar el envejecimiento.

 

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